BAHT23K: El oro que aprendió de la piel
- May 27
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Updated: May 29
Una lectura desde Trazo de Origen. No conozco personalmente a Tomás Chaverra de BAHT23K —lo que sigue es una interpretación del Observatorio sobre su trabajo, con un marco teórico que creo que le cae bien.
Este post se apoya en “Posthumanist Performativity: Toward an Understanding of How Matter Comes to Matter” de Karen Barad (Signs, 2003). La referencia completa está al final.

Alguien me sugirió BAHT23K por WhatsApp. Hice clic. Y esto fue lo que sentí.
El cuerpo no es el fondo
BAHT23K trabaja con iconografía que vive en un lugar muy específico: la piel. No en los muros —en los cuerpos. Cruces en plata sobre cuellos tatuados. Una araña. Un tigre doble. La cabeza de Medusa. El Mongkon —el turbante sagrado del Muay Thai— sobre un hombre cubierto de tinta, en pose de oración antes del combate.
Sería fácil leer esto como “inspiración urbana”: Tomás observa una subcultura, extrae símbolos, los reproduce en metal. Esa lectura convierte el cuerpo tatuado en catálogo de referencias. Pero el cuerpo tatuado no es catálogo de nada —es territorio vivo.
Karen Barad, física cuántica y teórica feminista, tiene una idea que lo explica. Para Barad, “la materialidad es un factor activo en los procesos de materialización —la naturaleza no es una superficie pasiva que espera recibir la marca de la cultura” (2003, p. 827). Dicho de otra forma: la materia no es una sustancia pasiva que espera ser actuada. Es una participante activa en el devenir del mundo.
La piel tatuada no es una imagen estática. Es historia, dolor, pertenencia, decisión. Cuando esa iconografía entra al taller de BAHT23K, no llega como referencia. Llega como interlocutora. Y esa conversación entre la piel, las manos del orfebre, el software paramétrico y el metal —es lo que produce la pieza.
Intra-acción: el nombre para algo que ya hacemos
Barad introduce una distinción que parece sutil pero cambia todo: inter-acción vs. intra-acción.
La interacción asume dos entidades separadas: el diseñador tiene una idea, el metal la obedece. El genio domina la materia.
La intra-acción dice algo distinto: las entidades no preexisten al encuentro, emergen a través de él. No hay un diseñador completo por un lado y un metal inerte por el otro. El diseñador, el metal, la iconografía tatuada en miles de cuerpos de la ciudad, la mano del orfebre, el algoritmo, el cuerpo que va a llevar la pieza —todo eso se constituye mutuamente. Ninguno sale igual.
Tomás lo describe en su propio lenguaje, sin necesitar la teoría: “lo artesanal de la orfebrería y lo técnico y paramétrico de la ingeniería.” Eso no es una lista de técnicas —es una declaración de intra-acción.
Si en los papers europeos esto suena a propuesta de vanguardia, en Medellín ya está pasando.
El cuerpo como territorio

La joyería no vive en una vitrina. Vive en el cuerpo que la lleva.
El cuerpo que lleva una cadena cubana en plata en Medellín no es un cuerpo neutro. Es un cuerpo con barrio, con historia, con códigos que esa cadena activa o transforma. Para Barad, todos los cuerpos —no solo los “humanos”— devienen lo que son a través de la intra-actividad iterativa del mundo (2003, p. 823).
Una Cruz 001 en plata no significa lo mismo en todos los cuellos. Se activa diferente según la persona, el barrio, la historia. La pieza sigue haciendo cosas en el mundo mucho después de salir del taller. Eso no le quita autoría a Tomás —le da algo más poderoso: continuidad. La joya sigue trabajando sola.
Lo que esto significa para el diseño colombiano
Hablemos del lente con el que usualmente nos miramos. Cuando vemos a un diseñador trabajando en la intersección del oficio tradicional, la tecnología y la iconografía urbana, tendemos a verlo como algo local, simpático, interesante en su contexto. Mientras tanto, en Europa y Estados Unidos, los académicos escriben papers sobre cómo el futuro del diseño está en exactamente eso.
La idea del Observatorio es expandir el vocabulario. Me apoyo en la óptica de Barad y con ella nombro el trabajo de Tomás: no solo lo siento —lo articulo. Y lo que encuentro es esto:
BAHT23K no es un ejemplo de lo que Colombia podría hacer si aprendiera de afuera. Es un ejemplo de lo que Colombia ya está haciendo.
Merece que lo nombremos. Que lo conectemos. Que construyamos sobre eso.
Trazo de Origen existe para eso.
¿Conoces un taller, una práctica, un diseñador colombiano que esté haciendo algo que la teoría todavía no tiene nombre para describir? Cuéntame. Eso es exactamente lo que quiero documentar.
Fuente
Barad, K. (2003). Posthumanist Performativity: Toward an Understanding of How Matter Comes to Matter. Signs: Journal of Women in Culture and Society, 28(3), 801–831. https://doi.org/10.1086/345321




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